FLEXENCLOSURE REFLEXIONS

Tres pasos para simplificar el despliegue de tus centros de datos de colocación

12 septiembre 2019

Por , Sales Director, Flexenclosure

No hay duda de que nuestra industria está creciendo rápidamente.  Existen artículos por doquier hablando sobre la nueva capacidad requerida para los centros de datos donde las últimas tecnologías y aplicaciones impulsan la explosión en la generación y consumo de información y el creciente número de compañías no tradicionales con capital fresco que están incursionando en el mercado.  En las noticias también se escucha sobre la tecnología 5G, vehículos autónomos, entregas con drones y gente enviando tweets desde sus refrigeradores conectados a internet. 

De lo que no se habla tanto es sobre cómo se va a invertir este nuevo capital, los retos y complejidades de construir nuevas instalaciones de centros de datos que deben expandirse conforme el mercado continúa creciendo, y si las sumas significativas de dinero invertido en las nuevas instalaciones están cumpliendo los objetivos de los operadores interesados.

Los operadores de los centros de datos, en especial los proveedores de colocación que están construyendo o aumentando su capacidad, se encuentran bajo una presión inmensa para poder cumplir y obtener los mejores niveles posibles.  El tiempo fuera de servicio es completamente inaceptable.  Es muy difícil encontrar el punto ideal en cuanto a tamaño, densidad de potencia y eficiencias se refiere para tener una operación a prueba de futuro y asegurar que el precio del servicio es tanto competitivo como rentable.  Cuando muchos proveedores y contratistas están involucrados en un proyecto nuevo y complejo, se pueden perder de vista varias cuestiones y los equipos de diseño pueden acabar trabajando independientemente de las necesidades de los clientes que serán eventualmente atendidos; lo que resulta obviamente fatal.

Preguntas críticas que deben hacerse

Para que un proveedor de colocación pueda entregar de forma eficiente los servicios que sus clientes requieren, es necesario preguntarse ciertas cuestiones críticas y resolverlas antes de que los diseñadores de la instalación comiencen a trabajar.  ¿Cuáles son las normas y certificaciones que deberán cumplir tanto el diseño, como la construcción y operación?  ¿Quiénes son los clientes?  ¿Qué sabemos acerca de los servicios que han usado anteriormente?  ¿Cuáles son sus expectativas?  ¿El cliente ha utilizado alguna marca o tecnología con la que se encuentre familiarizado y esté contento/descontento con ella?  ¿Qué tan rápido necesitan desplegar la nueva infraestructura?  ¿Los clientes estarán satisfechos sólo con la administración de niveles de servicio o también se preocuparán acerca de la nueva infraestructura que se vaya a implementar?  ¿Qué tan eficiente será el cliente al usar su capacidad contratada?  ¿Habrá potencial para sobrevender un cierto porcentaje de la capacidad con un riesgo mínimo?  ¿Cuáles serán los niveles de servicio que serán contratados?  ¿Bajo qué circunstancias alcanzaremos las eficiencias en la operación en las que está cimentado el caso de negocio?

Cuando el equipo de diseño se involucra con los clientes, es importante asegurarse que tanto la administración de proyectos y como la de operaciones están representadas.  Es probable que tengan diferentes prioridades respecto a la configuración de la nueva instalación por lo que es crucial que ambas estén satisfechas con el diseño final.

Como si las cosas no fueran suficientemente inciertas, habría que agregar cualquier desarrollo impredecible en la naturaleza de las demandas de los clientes y la introducción de nuevas tecnologías durante el tiempo de vida del centro de datos; y el riesgo se incrementa al punto de comprometer la viabilidad del centro de datos en sí.

El escenario descrito anteriormente es sombrío, pero no todo está perdido.  Estas dificultades pueden evitarse si se siguen algunos lineamientos simples y básicos.

Piensa en el cliente

Primero que nada, se debe pensar en el cliente.  Entre el veinte y treinta por ciento de los clientes que se espera tomen el setenta u ochenta por ciento de la capacidad es un buen lugar para comenzar.  Típicamente, este tipo de clientes tendrán implementaciones preexistentes de las cuales el equipo de diseño puede conseguir información relevante.  ¿Dónde y con quién se encuentran sus instalaciones actuales?  ¿Qué funcionó y qué no?  ¿Se estarán mudando fuera de su instalación actual y por qué?  ¿Qué innovaciones en diseño están buscando?  ¿Cuál es el pronóstico de la demanda y cómo ésta puede traducirse en una guía que sea parte del plan de diseño y construcción?

Cuando el equipo de diseño se involucra con los clientes, es importante asegurarse que tanto la administración de proyectos y como la de operaciones están representadas.  Es probable que tengan diferentes prioridades respecto a la configuración de la nueva instalación por lo que es crucial que ambas estén satisfechas con el diseño final.

Piensa modular

En segundo lugar, “piensa modular.” Adoptar un enfoque modular permite al operador comenzar con el despliegue del centro de datos de forma en que se minimiza el capital inicial requerido y permite que la construcción ocurra en fases que han sentido para el negocio.  En su forma más básica, estas fases pueden considerar una expansión en el piso blanco y/o en densidades de potencia, pero pueden incorporar potencia adicional y tecnologías de enfriamiento para asegurar eficiencias operativas en el futuro.

El término modular está típicamente asociado con formatos prefabricados y de contenedor, en algunos casos combinados con elementos de construcción tradicional creando una solución híbrida.  Es importante resaltar que no todas las instalaciones modulares son creadas iguales, ya que las soluciones de contenedor son muy limitadas en términos de la configuración inicial y de la flexibilidad a largo plazo.  Una solución preferible sería usar un sistema prefabricado como el eCentre de Flexenclosure que combina construcción en planta, un sistema completo de preintegración, opciones ilimitadas de configuración de piso blanco y una capacidad de expansión futura con riesgos mínimos.

La metodología prefabricada también permite que las iteraciones de diseño se implementen rápida y fácilmente para acomodar la evolución de los requerimientos de los clientes y los cambios tecnológicos, manteniendo una calidad constructiva predecible y una promesa de una implementación más veloz.  Esto es particularmente importante cuando un operador tiene clientes que demandan múltiples megawatts adicionales en un espacio de tiempo reducido.

Piensa en estandarización

Finalmente, la velocidad de comercialización puede mejorarse con una solución prefabricada cuando un operador considera la estandarización.  Este tipo de enfoque permite un diseño repetible de salas de centros de datos para clientes específicos que pueden fabricarse en planta e implementarse en sitio en cuestión de meses.  Además, para clientes de mayor escala que tienen un modelo estandarizado, un proveedor de colocación que use instalaciones prefabricadas puede personalizar fácilmente el ambiente operativo y el modelo de operaciones para ese cliente en particular con salas de datos específicas, lo que sería muy costoso y lento con un enfoque de construcción tradicional.

No hay duda de que el número de centros de datos de colocación requeridos alrededor del mundo crecerá exponencialmente.  Tampoco hay duda en que la construcción de cualquier instalación nueva es compleja y conlleva riesgos.  Sin embargo, la adopción de una solución prefabricada por parte de un proveedor con experiencia puede reducir considerablemente el riesgo del proyecto e incrementar la flexibilidad para servicios e infraestructura futura a diferencia de las soluciones de construcción tradicional y de tipo contenedor.